Wednesday, October 31, 2007

Confesión

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Consciente de su mediocridad
y su carencia de ingenio,
no abrigaba otra intención
que alcanzar la perfección
de su mediocre talento.
¡Conmovedora tenacidad!
.
b

Sólo sé que no sé nada

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Sé tantas cosas que
incluso sé que todo ignoro,
en cada cosa que conozco
mil acechan que no sé.
.
Es un niño el Saber
que juega desnudo del todo,
sin timidez y sin decoro,
con todo lo que ve.

Tuesday, October 30, 2007

Sigur Ros - svefn-g-englar

Un buen bouquet de aforismos sobre qué supone la música en la vida del ser humano es prólogo de este maravilloso video-clip:

Sensibility, possibility, Humanity.
An other world is possible inside the mind of the man.

Sigur Rós - Hoppípola

Siempre es tiempo para un
"caca, culo, pedo, pis".
Precioso tema de esta banda islandesa con cierto regusto a Yes.
Un encanto:
"les pusimos en fuga cuando perdimos."
o:
"Al ver la sangre que habían derramado, huyeron despavoridos."
¡Ojala!

Sigur Ros - Glósóli

Tierra de duendes y de gnomos, de trasgos y de trolls.
Tierra boreal de hadas como cristal.
Tierra volcánica y fría donde los niños son adúltos que creen en lo posible.
Tierra de magia: Islandia: Sigur Rós.

Yo he tenido sueños así en mi infancia. También, ocasionalmente, durante mi adolescencia.
Ya hace mucho tiempo que en mis sueños ha desaparecido la levedad.

Alicia Keys - No One

Sí, sí. A mí también me gusta... La canción -que es bonita- y Alicia -que también es muy bonita-.
Hay remix muy buenos por ahí. Sin ir más lejos la versión "rimadeo" de Radio 3 -que apenas introduce unos samplers vocales "hip-hoperos"-.

Monday, October 29, 2007

Apariencias

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Entre lo que uno se cree que es
y cómo los demás nos ven.
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Entre lo que creen los demás que somos
y aquéllo que creemos ser nosotros.
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Entre nuestro más íntimo destello
y la imagen que nos devuelve el espejo.
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Entre el afuera y el adentro
entre el estar y el sentimiento.
.
Entre la expresión
y la introspección.
.
Media un abismo tan profundo
como el insondable mundo.
.
l

Wednesday, October 24, 2007

El Sueño de la Piedra VI

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Destila la piedra, en su forma perfecta,
esencia de eternidad tan manifiesta
que aquél que la mira arrobado lamenta
ser de carne mortal y no quintaesencia.
...
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Piel de albo mármol, a la caricia ajena,
un liviano velo te oculta y te muestra
haciendo resaltar la insolencia obscena
de tu sensualidad rotunda y siniestra.

El Sueño de la Piedra V

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Piedra alba clamorosa
pocas veces más bella,
algunas tan hermosa,
que la que a una doncella
como lápida sella
en escultural losa,
asaz voluptuosa,
que imagen fiel es de ella.

El Sueño de la Piedra IV

..
Desde el corazón de la marmórea piedra
el latido aprisionado se subleva,
lucha, se hace voz, golpe a golpe prospera,
con la alianza del cincel en mano diestra,
hasta que en clamor de luz al fin gobierna:
victoriosa rebelión, forma perfecta.
..
l

Tuesday, October 23, 2007

El Sueño de la Piedra III

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No sabe la piedra qué más admira
si las bellas formas que representa
o la hábil mano con que fue esculpida.
Dilema dichoso de la obra maestra.

l

Monday, October 22, 2007

El Sueño de la Piedra II

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Rosas de Ispahan esculpidas en piedra,
guirnalda que ciñe, casta, las caderas
del velado sueño de una mujer bella.

. Pétalos de mármol en corola prieta,
ceñidor fragante de fragante piedra:
Rosas de Ispahan que desde el mármol sueñan
que son tiernas flores sobre carne tierna.
.
Pronto partió, en esplendor de primavera,
la bella hacia un reino que es nicho de piedra.
Silencio en el jardín llegado de Persia,
las Rosas de Ispahan se quedaron huérfanas.
.
Mas el amor que desconsolado queda,
buscando eternidad, le erige en ofrenda
su imagen esculpida en marmórea piedra
con Rosas de Ispahan que al ensueño apresta.
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Burlan a la muerte plenas de belleza,
lapidariamente vivas, siempre frescas,
coronando el vientre de esta efigie eterna,
Rosas de Ispahan soberbiamente pétreas.
..
l

El Sueño de la Piedra

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Sueño de la piedra, sueño de piedra.
Sueño encerrado en la piedra,
sueño nacido de la piedra.
Piedra transfigurada, piedra clamorosa.
Piedra transformada en cincelado poema,
en aria pétrea de gravedad eterna,
en melodía callada o en grito de piedra.
Sueño o hechizo, resistencia
a no ser más que piedra inerte,
lóngeva, arcana, telúrica promesa.
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Piedra, piedra, piedra, piedra,...
Con cada golpe el cincel te desvela:
¡Despierta Piedra !
Y la piedra no quiere despertar
si no es para ser sueño que sueña.
Caricias, quiere caricias la piedra,
del duro cincel en mano diestra.
<<¡Despierta!>>, dice la mano que gobierna,
acariciando la piedra que será obra maestra.
Y la piedra se estremece y se deleita,
sudando esquirlas va alcanzando el climax
poco a poco, emergiendo forma bella,
entre gemidos y jadeos esculpidos,
de sus virginales entrañas de doncella.
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Y al fin, del sueño ya despierta, hará soñar
a quien la mire, piedra ya no piedra,
y vea no un bloque de fría materia
si no el alma ardiente que en ella sueña.
.
l

Sunday, October 21, 2007

Sonrisa infinita

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Se abrazaba su sonrisa a mi mirada
con el abrazo curvo y sonrosado
con que el día se abraza en la mañana
a un sol que ya despierta enamorado.
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Labios desplegándose, delicados,
hacia las mejillas de porcelana,
allí donde tantos besos robados
dejé sin que ella nada sospechara.
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Hay sonrisas que alumbran universos.
Pues tal es el poder cautivador
contenido en la expresión de los gestos
.
para un espíritu que, soñador,
es capaz de engendrar mundos con ellos
bajo el ardiente embrujo del amor.
.
b

Cuando te miro

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Te miro y veo en tus ojos, reflejado, el universo.
Te miro, como si fuera mi primera mirada al mundo
y ahí estás tú: cálida, rotunda, material, preciosa,
dando sentido a todo cuanto veo cuando no te miro.
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Todas las cosas cobran significado, en este mundo de sombras,
cuando tu presencia ilumina los perfiles de mi mirar.
Todo lo que existe se impregna del sentido que tú les das,
aparición hechicera, hermoso sortilegio de carne y hueso.
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Ojos de tímida mariposa, mon délicat papillon, donde me miro
como en un espejo que me devuelve la razón de mi exisitir:
un yo menos yo y más tú, un yo transfigurado y diluído
en el brillo misterioso de tus ojos, un yo ebrio y luminoso.
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Este yo entusiasmado de sentirse más vivo que la vida
por haberte mirado con la ingenuidad y el asombro
del que mira el mundo por primera vez y encuentra
un sentido -el sentido- a la vida en forma de amour fou.
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Un amour fou fundado en la posibilidad nunca satisfecha.
Esa carne que te da forma, y que yo adoro, ausente
en la memoria de mis dedos y mi piel, ausente y necesaria
para que yo la sienta, inmarchitable, en caricias de éter enamorado.
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Vivimos mientras creemos vivir. Vivimos respirando sueños.
La vida es un tímido reflejo del sueño de la nada que quiso ser.
En tus bellos ojos almendrados, cuando te miro, veo a la nada
que lo quiere ser todo, veo un paraíso en un infierno, veo lo posible.
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Quisiera verte, mirarte otra vez, no ya con los ojos del alma,
si no con los del asombro desconcertado del deseo adolescente
para que el mundo se proyecte otra vez a través de tus ojos
como si fuera una película nouvelle vague en versión original.
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Cuando te miro la muerte se detiene; desaparece la podredumbre.
Eres eterna primavera reverdeciendo desiertos inhóspitos
con tu fértil sonrisa: sueño de la nada queriendo sonreir; embeleso
de la divinidad en unos labios, que son los tuyos.
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Me estoy quedando ciego desde que no te puedo mirar,
mis ojos abdican de su potencia: depresión de la mirada.
Sólo veo existencia imaginada en mi memoria y ausencia
de ti como una pérdida que se hunde en las sombras.

l

Saturday, October 20, 2007

Maxwell Video Fortunate

Il est clair que le soul de Maxwell n'est pas fait pour conduir... à la nuit, pour danser à la folie non plus.
Mais oui, pour une nuit folle dansant tout doucement, très très doucement.. jusqu'y perdre le sens de plaisir.
Ah! Cette bienheureuse sensualité!
Dans la musique il y a une sorte de formule mathématique capable de stimuler les differentes activités humaines, appropriée pour chacune d'elles. C'est une question de l'harmonie: pure mathématique.
Soul = sensualité.

"Lifetime" est, pour moi, l'un de ses meilleurs thèmes(On trouvera à Youtube. Le vidèo est original, et par conséquent de excellente qualité, proprieté de la discographique, non postable, malheureusement).

La pregunta

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.La casa, antes llena de vida,
se encontraba ahora poblada por fantasmas.
Sus propios fantasmas...
... A modo de monstruos engendrados
por la razón soñadora de Goya.
Y polvo.
Polvo depositado por el transcurrir
de una vida ajena.
De hecho, era este polvo acumulado
quien le indicaba que ahí afuera
la actividad frenética e imparable
del impulso vital de los seres tenía lugar
y que aquí dentro, en su casa,
se traducía en polvo depositado
como segundos sobre segundos
formando capas de horas y días
hasta alcanzar el grosor de meses...
.
Él ya estaba fuera de eso.
Su vida se había convertido
en una continua pregunta formulada
por todos sus sentidos:
¿Para qué?
Se sentía como un tamiz
por el que todo pasa sin apenas
dejar huella,... sólo su esencia:
lo líquido, humedad;
lo sólido, polvo;
lo gaseoso, calor o frío... o nada.
¿Para qué?
No era una pregunta angustiosa,
si no una profunda y esencial curiosidad.
Se le imponía. No existía el menor afán
metafísico o filosófico.
Respiraba para qués.
Como cualquier otro sentiría
la brisa o la lluvia,
el sentía su piel erizarse de para qués,
veía para qués allá donde mirara,
saboreaba, áspiraba el aroma
de cada cosa en su para qué existencial.
Su misma figura iba tomando
la forma curvilínea de un signo interrogativo.
¿Para qué? ¿Para qué? ¿Para qué? ¿Para qué?...
latía su corazón ochenta veces por minuto.
Solamente cuando dormía desaparecían los para qués.
Esto le daba que pensar
e iniciaba cada día con un
¿Por qué?

Y mientras, el polvo se iba depositando
sobre la superficie de su cotidianeidad,
día tras día...
día tras día...
.
b

Sombras

El ruido grave y hueco de las palas al chocar contra el borde de las cubetas de basura le despertó. Eran los barrenderos nocturnos que pasaban rompiendo el silencio de la madrugada al recoger los restos que dejaba el acarreo demasiado rápido y descuidado de los grandes contenedores que otros operarios anteriormente habían volcado en el interior de los camiones hidraúlicos.
Le dolía terriblemente la cabeza. No recordaba haberse dormido. Frente al sofá donde estaba echado, en la pantalla oscura del televisor, un acrónimo de letras azules bailaba de una esquina a otra. Sí, ya comenzaba a recordar, aunque de una manera pulsátil -¡este terrible dolor de cabeza!-. El vaso medio vacío de whisky sobre la mesa delataba el origen de la resaca. Intentó incorporarse pero todo daba vueltas, estaba mareado; una desagradable sensación familiar le indicó, le obligó, a levantarse, y trastabilleando llegó al baño donde apenas le dió tiempo a enfocar el vómito dentro de la taza del water. Creía que le iba a estallar el cráneo, que las venas yugulares reventarían con la presión; pero no, lo único que le reventaba era la cabeza. Unas gruesas gotas de sangre cayeron de su nariz tiñendo el vómito de rojo encendido (era sangre arterial, pensó de modo automático). Siempre que vomitaba de una forma descontrolada e incontrolable le pasaba lo mismo.
Allí estaba, arrodillado, como haciendo penitencia por sus pecados -¡y tanto! pues no hay mayor pecado que atentar contra la propia salud-, abrazado a la taza de porcelana por donde debían salir todas sus inmundicias, también estas que no eran sino la consecuencia de la mala digestión de un amor no correspondido.
Nada nuevo. Una canción soul, un aroma a jazmín demasiado intenso, una escena de un film francés en versión original; cualquier cosa podía desencadenar la rueda del recuerdo haciéndole caer en el pasado detenido, que por detenido no era pasado si no presente continuo, siempre amenazante.

Se levantó lentamente, compadeciéndose de sí mismo; la acidez del vómito le dejaba el consabido hedor en el aliento, pero, además, le producía hipersensibilidad en los dientes, por lo que después de vomitar se los lavaba con el doble objetivo de intentar ocultar el mal sabor por un lado y de equilibrar el ph por el otro. A él la ebriedad -mejor dicho, la borrachera- le producía el efecto contrario al que normalmente se hace referencia: el alcohol provocaba en él un exceso de lucidez, se volvía más atento a todo, sus sentidos se despertaban mientras su conciencia parecía flotar embotada en un torbellino de emociones y sentimientos girando a velocidad de vértigo. Con la cabeza inclinada por el peso de una losa de dolor insoportable volvió al salón. Tropezó con la botella vacía de Longmorn que salió despedida dando vueltas hasta colarse debajo del sillón, donde quedó encajada. Se detuvo en seco, abrió los ojos apenas entornados y contempló el campo de batalla: sobre la mesita de centro, un revoltijo de libros de poemas -algunos abiertos- en aparente desorden mezclados con los libros de poemas dedicados a Ella, una hoja en blanco garabateada -nadie podría decir que aquéllo eran letras inteligibles- en líneas irregulares eran las huellas de un intento de expresión de sus emociones (es difícil describir algo cuando uno está tan fuera de sí, arrojado en lo más profundo de su propio interior, que pierde la conciencia y el control de algo tan reflejo como el propio lenguaje escrito), un vaso cónico de culo grueso de whisky Chivas con una pequeña cantidad aún sin beber, un tarro abierto y vacío que había contenido griottines -regalo de Ella a la vuelta de un viaje a su Roanne natal-; sobre la mesa alta, los restos aún sin retirar de la cena -algo que en condiciones normales no solía hacer-, delataban que algo no había funcionado bien esa noche. Una vez paseada la vista -muy lentamente, como si fuera un plano panomárico- por todo el salón, se dirigió a la cocina para prepararse una infusión digestiva, después intentaría dormir, ahora sí, en la cama.
Al encender la luz del pasillo, que iluminaba tenuemente el dormitorio cuando la puerta estaba abierta, sucedió de pronto lo que parecía imposible: se espabiló, su jaqueca desapareció, levantó la cabeza y la vio allí, tendida sobre la cama. Extrañamente no recordaba nada.
Allí estaba Ella sobre su cama, un brazo colgaba como una rama de sauce desde el colchón hacia el suelo. ¿Pero qué hacía allí?

¡Era algo imposible! Se acercó lentamente y se paró ante la increíble aparición restregándose los ojos. Los abrió, una mujer morena, con melena corta a la française yacía boca arriba con los ojos abiertos, fijos, bellos, marrones -"almendrados", había él escrito más de una vez-; una bonita nariz levemente respingona pero armoniosa; unas mejillas tersas, levemente cóncavas y blancas, muy blancas, como esculpidas en mármol; la boca estaba relajada -aquellos labios rojos, ahora rosa pálido, que tanto cantó en sus poemas, que tanto soñó, que tanto deseó-,... Su expresión era como quien se queda mirando fijamente un horizonte al que ya no le importa llegar.

No podía recordar nada. Esto era cosa de locos. Volvió a restregarse los ojos,... fuerte, cada vez más fuerte,... Las representaciones le golpeaban las meninges: imágenes inconexas, absurdas, sin sentido, voces apagadas, gritos susurrados... Él siguió restregándose hasta que el dorso de los dedos comenzó a introducirse en las cuencas de los ojos que huían hacia el interior del cráneo; detrás de los dedos siguieron las manos, las cuencas parecían ensancharse dando cabida a unas manos que ya no restregaban si no que buscaban sus ojos. No veía, no podía ver más que sus pensamientos, los dedos buscaban y buscaban entre las neuronas, apartando los axones como si fueran raíces. Sentía que sus dedos excavaban dentro de su cerebro buscando aquellos ojos desaparecidos en algún lugar, allí adentro, tal vez escondidos en el pliegue de alguna circunvolución o detrás del mesencéfalo. Le dolía terriblemente la cabeza. Quizás, si al fin diera con los ojos, podría llegar hasta la sala de urgencias del hospital para que le pusieran un analgésico contra ese horrible dolor que martilleaba con fuerza sus sienes...

Una voz le sacó del ensimismamiento, alguien le llamaba por su nombre. Intentó abrir los ojos pero no pudo, algo se lo impedía. La voz le decía que no se preocupara, que todo había salido bien, que en unos días le quitarían la venda y podría volver a ver.

Aún debía hallarse bajo los efectos de la anestesia y los calmantes cuando comprendió que todo había sido un mal sueño. Sí, un mal sueño que se repetía una y otra vez, siempre el mismo y siempre distinto. Bueno, quizás ahora, cuando recuperara la visión podría... no sé, quizás era una locura, pero... Sí, cuando estuviera bien iría a buscarla. A Ella, a la mujer del sueño. A su musa de ojos almendrados. A su papillon con olor a jazmín y tarde de primavera.

l

Friday, October 19, 2007

Never Keeping Secrets

Cette chanson est l'hymne d'une époque de ma vie. C'était un temps extraordinaire oú une muse aux yeux en amande va apparaître. Un temps plein de merveilles et sentiments cachés. Un temps rempli de ravissement et de folie danseuse.
Oú iront-ils les grands amours inassouvis?

Thursday, October 18, 2007

Les Deux Anglaises et le Continent


Sensibilité, délicatesse, art, beauté, ravissement...
Comedie, tragédie, drame...
La peinture des impressionnistes, la sculpture de Rodin, la précieuse photographie de Nestor Almendros...
Le paysage romantique, les marines bucoliques de la côte gallois, les intérieurs élegants et mesurés ou bellement bourgeoises ou à l'air artistique propre des protagonistes...
L'histoire... belle, le scénario plein de nuances charmants; les personnages attirants, irréels, et néanmoins aussi prochains à nos rêves...
Un de ces triangles parfaits oú le respect et la considération pour l'autre est la pierre angulaire des rélations, parfois tranquilles, parfois volcaniques -mais retenues-, et toujours dangeureusement crédibles -au moins, désirables-.

Les Deux Anglaises et le Continent (1971) est un film de François Truffaut donc l'histoire est l'inverse de Jules et Jim (1962), le triangle formé par un homme et deux femmes -soeurs-. L'homme -l'archétype de tous les hommes sensibles- se débat entre ses propres contradictions et comme le balancier d'un horloge son amour se glisse d'une soeur vers l'autre; les femmes aussi differentes que la nuit et le jour, la rêverie et la réalité; elles sont complementaires: l'anglaterre puritaine et la moderniste -mes tous les deux sont femmes-.

(à suivre)